2025 fue un año que nos volvió a recordar algo profundo: la comunidad es nuestra respuesta.
En cada barrio, en cada encuentro y en cada programa, fuimos descubriendo una vez más que cuando trabajamos juntos (familias, trabajadores y trabajadoras, voluntarios y voluntarias, practicantes y aliados) las buenas noticias se multiplican.
Fortalecimos nuestro trabajo integral en educación, salud y economía, acompañando procesos que ponen en el centro a la familia y sostienen la vida cotidiana. Seguimos creciendo en cada sede, ampliando propuestas, consolidando vínculos y construyendo redes que cuidan y transforman.
El impacto del 2025 se cuenta en encuentros, en nombres propios, en oportunidades que nacen y crecen. Pero también se cuenta en números, porque expresan el esfuerzo y la planificación que sostienen nuestro día a día.
Lo que logramos este año es el resultado del trabajo conjunto de nuestro equipo interdisciplinario y de toda la comunidad que confía y camina con nosotros.
Así se ve en números el trabajo de este 2025 que construimos entre todos y todas:
los abrazos que sostienen, la escucha que acompaña, las oportunidades que se abren cuando hay comunidad.
En 2025 acompañamos infancias, juventudes, familias, adultos mayores y comunidades enteras desde el juego, la educación, el trabajo, el cuidado y la escucha. Lo hicimos en equipo, junto a voluntarios/as, equipo rentado, instituciones aliadas y tantas personas que eligieron el encuentro.
Gracias por ser parte.
Todo esto es posible gracias al acompañamiento de más de
761 donantes individuales, más de 10 empresas y
3 organismos internacionales.







